martes, 10 de marzo de 2009

En Galicia


Al verme pillada por las drogas, quise que mi familia sufriera lo menos posible, y me marché de Oviedo para evitarles que vieran cómo me iba deteriorando por su consumo.
La droga me transformaba y me daba todo igual, sólo pensaba en conseguir la dosis del día, sin pesar en mi familia, amigos, o en las consecuencias.

Me instalé en Galicia y aunque no conocía a nadie del mundo de la droga, no me costó contactar con camellos, drogadictos y demás. Esta es una habilidad que tenemos los toxicómanos, ésta y también la de conseguir dinero para consumir, aunque sea debajo de las piedras o fuera de la ley, poco importa cómo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario