lunes, 23 de marzo de 2009

Falta de libertad

Cuando me fui de casa pensaba ( entre otras cosas ) que sería libre.Por fin, sin ningún tipo de ataduras, ni normas, ni nada que pudiera entorpecer mis pasos hasta mi tan anhelada libertad.
Al principio todo iba bien, pero cuando comenzé a consumir drogas, todos estos ideales y pensamientos se fueron al traste.
La droga me iba poniendo unos grilletes, invisibles para mi, pero cada vez me ataban más en corto.Pensaba que era libre, pero nunca había sido tan esclava cómo entonces.Y cuanto más tiempo pasaba, menos control tenía sobre mi vida.Ya no era yo la que tomaba las decisiones, ni la que dirigía mi vida, sino que estaba totalmenta condicionada por la droga.No podía dar ningún paso sin contar con ella. siempre omnipresente en mi vida.
Tambien me encontraba muy limitada con todo. Además llegó el momento en que ya no era capaz de seguir llevando una doble vida, no lograba cumplir en los trabajos, ni mantener mis amistades, ni cuidar a mi familia, ni a mi misma.
Asi que comenzé a aislarme cada vez más, la soledad era muy frecuente, incluso en mi contra, llevaba una vida en la que no era feliz, pero de la que tampoco luchaba por salir o cambiar.Tenía la voluntad anulada por completo, parecía una autómata. La sangre dejó de fluir por mis venas.

martes, 10 de marzo de 2009

Consecuencias


Olvidé por completo mi vida anterior: familia, amigos, estudios, etc. Esto es consecuencia de la droga, te borra toda tu vida anterior, te anula los sentimientos y llega a ser ella lo único en tu vida. No te permite tener nada más, te absorbe, te anula.

Pues así se me iban pasando los días y los meses, sin darme cuenta de ello, ya que no era consciente que el tiempo corría en mi contra. Estos últimos años se me han pasado sin enterarme, no he hecho nada más que preocuparme por conseguir droga, sin pensar en el daño y sufrimiento que le causaba a mi familia.

La droga me convirtió en un monstruo. Era egoista, fría, sin sentimientos. Sólo pensaba en conseguir droga sin importar cómo. Mientras consumía no había nada más en mi vida. Todo lo ocupaba la maldita droga. No podía tener un trabajo, unos amigos, o una familia. Entras en una dinámica de la cual es muy complicado salir. Es difícil romper con todo esto, ya que llega un momento en que no es sólo el consumir, es vivir en un submundo marginal que te atrapa y que es muy complicado abandonar.

En Galicia


Al verme pillada por las drogas, quise que mi familia sufriera lo menos posible, y me marché de Oviedo para evitarles que vieran cómo me iba deteriorando por su consumo.
La droga me transformaba y me daba todo igual, sólo pensaba en conseguir la dosis del día, sin pesar en mi familia, amigos, o en las consecuencias.

Me instalé en Galicia y aunque no conocía a nadie del mundo de la droga, no me costó contactar con camellos, drogadictos y demás. Esta es una habilidad que tenemos los toxicómanos, ésta y también la de conseguir dinero para consumir, aunque sea debajo de las piedras o fuera de la ley, poco importa cómo.